
Señor...
Recogida en la intimidad de mi alma, contemplativa y resignada suplícote:
Permítame que, en la batalla de mis días yo logre conquistar mis objetivos sin pasar en cima de nadie.
Ayúdame a cargar la cruz de mis faltas, y no entregues a nadie más.
Permítame que, en la batalla de mis días yo logre conquistar mis objetivos sin pasar en cima de nadie.
Ayúdame a cargar la cruz de mis faltas, y no entregues a nadie más.
Quiero pedirte aún que déme paciencia y sabiduria para perdonar a las personas que algún día vienieron a lastimar mi corazón, mismo sin saberlo o sin intensión porque la verdad posee dos caras y ni todos logran mirarla por entero, por eso te pido que mi alma inspire la bondad y la resignación cuando la ingratitud de los hombres me sacaren la confianza...
Que las huellas dejadas por el camino sirvan de ejemplo e inspiración a aquellos que vienen después…
No soy ni quiero ser perfecta porque la perfección solo Te pertenece, pero aún que humana busque siempre ser justa en mis decisiones sin herir o hacer perjuicio al otro.
Que las huellas dejadas por el camino sirvan de ejemplo e inspiración a aquellos que vienen después…
No soy ni quiero ser perfecta porque la perfección solo Te pertenece, pero aún que humana busque siempre ser justa en mis decisiones sin herir o hacer perjuicio al otro.
Que la búsqueda de la felicidad no me tape los ojos para los defectos ajenos ni permita que por culpa de mi orgullo uno se sienta herido.
Que yo sepa reconocer la verdadera amistad y el sentido del sentimiento valoroso cuando se presente para que no sufra por la traición y sepa también hacer la correcta distinción entre el malo y lo bueno porque el mundo está lleno de malas intensiones...
Que yo sepa reconocer la verdadera amistad y el sentido del sentimiento valoroso cuando se presente para que no sufra por la traición y sepa también hacer la correcta distinción entre el malo y lo bueno porque el mundo está lleno de malas intensiones...
Y si por algún motivo, la decepción me encuentre despojada de defensas que yo pueda encontrar en tus brazos la acogida y abrigo a mis angustias y desdichas.
Que el camino que recurro en esta vida pueda ser lleve y lleno de sentido pero, cuando la noche me encuentre triste y sola en la subida, sea Tú la compañía que no se aleja, que me sustenta la mano y no déjame caer en precipicio del miedo y de la desolación.
Que el camino que recurro en esta vida pueda ser lleve y lleno de sentido pero, cuando la noche me encuentre triste y sola en la subida, sea Tú la compañía que no se aleja, que me sustenta la mano y no déjame caer en precipicio del miedo y de la desolación.
Y que a pesar de los dolores yo descubra en cada día un nuevo motivo para proseguir creyendo en días mejores y no permita jamás que se mueran mis sueños pues en este día mi vida también dejará de existir…
Y que la fe que tengo sea realmente la columna que me sostiene, la llave maestra, la estrella que apunta el comino…
Que yo conquiste la Paz de la consciencia siempre que mirar alrededor y constatar que hizo la diferencia en el mundo, y que al acostarme pueda sentir la certeza del deber cumplido.
Bien Señor he derramado mi cántaro de todo el sabor, el olor y la hiel que me queman adentro. Bien sé que me oíste y vas a guardar a todos ellos con la bondad y dulzura que necesito y siempre que llamarte vendrás a bendecirme con tú Santo Espíritu.
Y que la fe que tengo sea realmente la columna que me sostiene, la llave maestra, la estrella que apunta el comino…
Que yo conquiste la Paz de la consciencia siempre que mirar alrededor y constatar que hizo la diferencia en el mundo, y que al acostarme pueda sentir la certeza del deber cumplido.
Bien Señor he derramado mi cántaro de todo el sabor, el olor y la hiel que me queman adentro. Bien sé que me oíste y vas a guardar a todos ellos con la bondad y dulzura que necesito y siempre que llamarte vendrás a bendecirme con tú Santo Espíritu.

Nenhum comentário:
Postar um comentário